La rentabilidad de las empresas está asociada a 3 indicadores generales: rotación, margen y apalancamiento. Estos en su conjunto nos entrega el ROE (rentabilidad del patrimonio) de la empresa. Como bien los saben los gerentes de administración y finanzas su correcta manipulación es fundamental, pues la disminución de cualquiera de ellos puede arrastrar indefectiblemente a los otros, comprometiendo seriamente la rentabilidad de la compañía.

Fuente:Superintendencia de valores y seguros
Rotación
La rotación mide la relación que existe entre las ventas de un período y el total de activos, incluyendo inventarios (vinos, etiquetas, insumos, etc.) y activos fijos (cubas, filtros, prensas, etc.). Mientras mayor es la relación, mayor es el aprovechamiento de los activos y por ende, mayor es la rentabilidad de la empresa. Los vinos de consumo masivo normalmente suplen su bajo margen con una alta rotación del producto.
La liquidez del inventario. El inventario puede alcanzar el 60% - 70% del total de activos circulantes. A pesar de ello, la permanencia de los inventarios en promedio es superior a los 12 meses. Aún más, en el caso de los vinos reserva, debido a su envejecimiento en barrica, fácilmente puede superar los 24 meses antes de salir a la venta.
Margen
El margen representa la relación entre la utilidad del ejercicio y las ventas. La utilidad del ejercicio puede aumentar vía incremento de precios del producto como también por una disminución de los costos y gastos. Mientras mayor es el índice mayor es la rentabilidad de la empresa. Es normal que productos de baja rotación tengan alto margen y viceversa por ejemplo, vinos Premium.
Hechos que disminuyen el margen de las empresas exportadoras son principalmente la devaluación del dólar, alta inflación (provoca aumento en los insumos y mano de obra) y altas tasas de interés.
Apalancamiento
El apalancamiento es la relación entre los activos totales de la empresa y el patrimonio. Se asume que mientras mayor es está relación, la compañía posee mayor riesgo a sobre-endeudarse.
El endeudamiento financiero de las empresas rara vez supera el 50% del valor de su patrimonio. Esto, debido a las serie de restricciones crediticias que opera en los bancos. No obstante, el endeudamiento total, es decir incluyendo deudas no financieras como compromisos con proveedores, etc., puede llegar hasta el 70%- 80% de su patrimonio.
La cobertura es un muy buen indicador para medir la capacidad de pago de las empresas puesto que representa la relación entre la utilidad antes de intereses e impuestos y los gastos financieros que debe cubrir. Si mayor es la utilidad de la empresa, aumenta su índice puesto que mayor es su capacidad de pago.
Empresas con baja cobertura financiera enfrentan un adverso panorama frente a bancos pues su mayor riesgo de caer en no pago se ve reflejada en mayores tasas de interés y menores montos de crédito.



